Vermut
El Vermut Gilda no parte de un vino cualquiera: se elabora sobre nuestro propio vino de Tinta de Toro, con maceración artesanal de botánicos. Por eso tiene una profundidad que no suelen tener los vermuts industriales.
Hay dos. El Gilda Tinto, más especiado, con el equilibrio justo entre amargo y dulce: su terreno son las gildas, las anchoas del Cantábrico y los ibéricos. El Gilda Blanco, sobre base de vino blanco, más cítrico y herbáceo, con un amargor elegante que no cansa: encurtidos, salazones y conservas de mar.
Los dos, muy fríos a 6–8 °C, con hielo. El Tinto con naranja, el Blanco con limón. También disponibles en pack de los dos y en estuche de madera para regalo.